El viaje de nuestra vida X

Día 13. Inveraray. Escocia

El Stardust Theater está a rebosar. Un inmenso gentío se agolpa abarrotando las butacas, desbordándose entre los pasillos. La muchedumbre sigue en aumento. El retraso de las excursiones está provocando un caos, controlado, pero caos, en el punto de reunión. Y es que son más de las 9:00 y el barco aún no ha podido atracar. Escocia ha recibido al crucero con tormenta. Las aguas del Atlántico, que cruzan el Fiordo de Clyde y se mezclan con los Loch Long y Gare Loch están alboratadas y el barco rebota en el puerto de Greenock y el capitán del Star sigue peleándose con las inclemencias para reposar por fin el navío.

 

Uno de los miembros del departamento de excursiones, un tipo croata, pelado, de mirada fría, sonrisa elegante y aspecto interesante, intenta calmar a la multitud con su micrófono. Lleva un rato haciendo comentarios del tipo “no nos quedaremos aquí todo el día, tranquilos” y “mi amigo, el capitán, conseguirá llegar al puerto hoy”, con mucha calma e ironía. De pronto, afirma: “Pronto dejará de llover y caminaremos… en algún lugar sobre el arcoiris” (en inglés, “…somewhere over the rainbow…”, citando la canción del Mago de Oz) y el célebre verso arranca las risas y aplausos de la multitud. Se ha metido al público en el bolsillo.

Julia y Víctor ríen y bromean sobre lo que está ocurriendo. Mientras esperan aprovechan desde su posición, una de las filas más elevadas del teatro, para divisar y analizar a los conocidos: “mira, ahí están Pam y David (unos que les recuerdan a los intérpretes de Baywatch por sus edades y físicos) y más abajo están las lesbianas. ¿Has visto al tío de barbas vikingas con la falda escocesa? No debería de llevar nada debajo… luego le pregunto. Ya, como que te lo va a decir. ¿Y Gloria y Javier? Salían más tarde, creo. No veo ningún español. Mejor. ¿Y el solitary man? Estaba desayunando ahora”.

Por fin escuchan la buena noticia, con una hora y media de retraso sobre lo previsto, el barco ha atracado en Greenock. Rápidamente se anuncian los turnos y referencias de las excursiones y en pocos minutos la pareja está en su autobús. Junto a unos holandeses son los únicos no americanos que partirán a visitar el castillo de Inveraray. Antes de llegar al bús pasan por la aduana portuaria, donde les da la bienvenida una comitiva de sonrientes hombres mayores vestidos con trajes tradicionales escoceses. Víctor no quiere perder la oportunidad de fotografiarse con ellos, pero las prisas y la rápida corriente de gente hacen que no tenga tiempo para pararse, lamentando tener que despedirse de un simpático abuelillo diciendo “see you late, my friend. I promise”. “Jo, a ver si está luego”.

La guía de este viaje es una simpática mujer mayor, bajita, muy bajita, muy risueña y con una voz prominente. Se parece a la actriz Linda Hunt. Parece una profesora de colegio a la que ningún alumno se le puede subir a la chepa. Va mandando sentar a todo el mundo como quien prepara el aula para un examen final. Habla un inglés con marcado acento escocés muy rápido y apenas se le entiende. Se acerca a Julia y Víctor a preguntarles de dónde son. “Oh, espannnioles”, empieza a decir, reduciendo su velocidad didáctica. “Yo conossco Tourtossa y Taaaragounna, tengo amigous ahí y hablo…poquito espaniol, nunca puedo…como es…practicar…pero hoy sí, yeah!” sonrisa de oreja a oreja y pulgares arriba. Encantadora mujer 🙂

El trayecto hasta Inveraray va a ser largo y estará acompañado por el Loch Lomond en gran parte, un imponente lago de 37 kilómetros de largo y 8 de ancho que cruza el sur de las Highlands. Es el segundo más grande de Escocia después del Lago Ness. Mientras lo contemplan, la guía les habla mucho acerca de su formación, del club de golf que hay en su orilla (y que más tarde pasan por su puerta) de canciones tradicionales como ‘The Bonnie Banks o’Loch Lomond’ y otra titulada ‘My True Love’, esta última la pone para que la escuche todo el autobús y se relaje con su calmada melodía. Cada vez que quiere decir loch dice loj, porque “así es como se pronuncia en Escocia”.

Llegan a Inveraray y lo primero que hacen es visitar su castillo, propiedad de los Duques de Argyll (la región donde se encuentran) desde su construcción, la cual empezó en 1746. Es muy bonito y elegante, más que castillo es una mansión. Impacta a todo el autobús, que piden parar en pleno trayecto para fotografiarlo tras verlo aparecer entre la maleza del bosque, con su piedra gris y torres puntiagudas. Antes de bajar, la simpática guía saca de su bolso una pequeña bandera escocesa (tipo banderín de ferias) con el mástil extensible y dice que “si alguien se pierde, que siga la bandera” y la ondea felizmente.

Dentro les recibe la sala de armas. Una imponente estancia con una colección de más de 1300 piezas, compuesta por lanzas, dagas, cuchillos, escopetas, escudos, espadas, estandartes y muchas otras, con el escudo de la familia en el techo. Impresiona. El resto de habitaciones son más elegantes. Realizan un largo e interesante recorrido por innumerables salas de estar, comedores, salas de té, dormitorios y otras dedicadas a información histórica de la familia Argyll. En casi todas hay cuadros y obras de arte pertenecientes a la colección privada de la familia. Durante la visita llegan a conocer a todos los duques (actualmente van por el 13º) en pinturas o fotografías, sin faltar tampoco las duquesas.

Una de las habitaciones más curiosa es una en la que se rodó un episodio de Dowtown Abbey, en navidad de 2012. Como no, tiene marcos con fotos de los actores en la estancia y los alrededores del castillo.

Tras la visita se dirigen a un encantador hotel a comer. Julia y Víctor deben compartir mesa con un matrimonio mayor que ponen muy mala cara al verles. Está claro que querían comer solos o con algún americano. Los recién casados hablan por telepatía a través de sus miradas. “Les hemos jodido. Sí, está claro que nos odian. Dirán, putos españoles, ya vienen a jodernos, más nos vale hablar en voz baja”.

Con su afán por coleccionar historias de vidas, deciden romper el hielo y les empiezan a hablar y preguntar cosas. Juntos empiezan a abrirse camino hacia sus compañeros comensales: “¿De dónde sois? Oh, Miami, Florida, qué bonito. ¿Habéis disfrutado de la visita? Bonito lugar, ¿verdad? Nosotros somos de Zaragoza, al noreste de España. Estamos en nuestra honeymoon. Y resulta que esa es la palabra mágica que desatasca la tensión y libera al matrimonio estadounidense para ser más simpáticos. Empiezan a hablar de experiencias de viajes, de sus oficios y terminan hablando de Juego de Tronos, a la mujer le encanta Kalesi y Jon Snow, dice que es guapísimo. El hombre dice que el enano es el mejor y que es incapaz de aprenderse ningún nombre. Al final de la comida se despiden muy amigablemente. “Nos los hemos currado”. Se dicen. “Sí, porque al principio nos han puesto una cara…”. “Al final la gente siempre es maja, pero de entrada cuesta…es normal…”.

Tras la comida visitan por su cuenta el pueblo. Inveraray es un pequeño y tradicional poblado de Argyll, un burgo real, con casi todas sus casitas blancas y techos oscuros. Se encuentra a orillas del Loch Fyne, un lago de agua salada formado por la incursión del Atlántico tierra adentro. Víctor se hace una foto a orillas del lago, tapado con la capa de agua por la llovizna que no les deja de caer encima, y Julia se ríe de él.

“Ay cariño! con esa pose y la capa de agua das penita”. Víctor se queja y después de cuatro fotos más igualmente penosas se rinde. También se fotografía con un cuervo que conoce cerca del puerto. Julia se maravilla ante el curioso pájaro negro, que está posado en la barandilla, tan tranquilo.

Conocen Inveraray Inn, un pequeño hotel que recuerda a la película de Christopher Lee ‘El Hotel del Terror‘, donde Víctor se fotografía sin intentar sonreír. “Qué molón”. “No es para tanto y ya no das pena, das…no se qué das…”. También visitan la antigua cárcel, que no funciona como tal, sino como centro turístico, además de pasear por la calle principal, donde compran galletas escocesas.

Entrada la tarde retoman la excursión y viajan de vuelta a Greenock. Por el camino bajan en un mirador, donde hacen unas espectaculares fotos del paisaje montañoso de las Tierras Altas. Víctor se imagina al Clan MacLeod habitando esas tierras, sobre todo a Connor y Duncan, viendo cómo el paso de los años no resta belleza al lugar. Hace mucho viento, frío y no para de llover, por lo que las capas de agua y los chubasqueros siguen más presentes que otros días. El cielo es gris, de un plateado intenso, el aire es limpio y puro. La niebla es aplastante y espectacular. Nada hace que el lugar pierda encanto.

La siguiente parada es en Luss, un pueblo a orillas del Lomond, precioso y encantador, con todas sus casas adornadas con floridos y coloridos jardines. Julia disfruta más que el resto del día, imaginándose que vive en cualquier casa de las que van viendo, pues cada una que se encuentran es más bonita que la anterior. Además, se acuerda mucho de su madre, quien hubiera disfrutado enormemente conociendo el lugar.

Se cruzan con una boda y entre sus invitados hay varios elegantes hombres con kilts, a los que pillan subiéndose a un coche. “Rápido cielo, hazles foto, ahora que suben, ¡a ver si llevan algo debajo!”. “No seas pesado”. Además, Víctor persigue unos patos que huyen de él escapando al lago. “¿Qué intentabas, amor?”. “Coger un pato, ya que no he podido con el cuervo…”. “Así das más pena, mira qué fotos”. Julia se ríe de él. Lleva así todo el día.

Después de una hora conociendo Luss vuelven a Greenock. Por el camino cruzan un puente sobre el River Clyde desde donde ven Glasgow. Víctor vuelve a divisar por primera vez en doce años la ciudad que visitó con su madre y sonríe con ilusión. “Ella también hubiera disfrutado hoy”.

Antes de embarcar Julia hace una última foto a su marido, que alegremente se ha reencontrado con el escocés de por la mañana.

 

Anuncios

Un pensamiento en “El viaje de nuestra vida X

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s